Hace unos días, en una de mis maratónicas e
interminables caminatas por Paris, sin duda mi ciudad favorita en el planeta, decidí
que iba a acercarme hacia Republique, ya que por allí hay una serie de
edificios dedicados a la ciencias que me interesaba ver.
Cuando uno va bajando del barrio de
Belleville, que es como una versión parisina de Barcelona mezclada con un
Chinatown underground, el cual desemboca en la plaza de Republique, me dirigí
hacia una zona de edificios monumentales que están por allí mismo. Entre ellos
los mas impresionantes son el antiguo monasterio que hoy en día es el Museo de
Arte y Materia, la catedral de en frente, que ni idea como se llama, y otros aledaños
del mismo estilo de mediados de siglo XVIII que dan una sensación de
estar caminando por una zona que se quedó en una época muy remota. Pero las
apariencias engañan.
Yo muchas veces le he repetido a la gente que
Paris es una ciudad que aparenta ser una capital antigua, con unas personas que
aparentan ser muy amargadas, con unas costumbres que aparentan ser muy raras,
pero la verdad no es así! Los parisinos son personas super interesantes, la
capital es todo menos anticuada y las costumbres de esta sociedad son de lo más
agradables e incluso sumamente responsables con los otros y con el medio
ambiente.
Dicho esto, ya se podrán imaginar que dentro
de esta zona de la que hablo, me encontré con mucho más que fachadas antiguas.
Sabiendo más o menos dónde quedaba, me dirigí hacia la entrada de un complejo tecnológico/artístico/educativo
llamado "La Gaite Lyrique".
Como era de esperarse, La Gaite está
instalada en un edificio que por fuera te hace pensar que vas a entrar a una
biblioteca románica llenas de curas franciscanos, pero en lo que cruzas la
puerta, sientes que mas bien entraste al siglo XXII. El lobby es una estructura
blanca, hecha de rombos ordenados aleatorio, con bordes de acero, ubicada al
lado de una escalera cuyos escalones de vidrio te llevan al salón de estudio/inspiración.
A un lado del Lobby están dos entradas hacia
el piso de abajo, las cuales están pintadas de unos colores super intensos e
iluminadas por unas luces de neón que hipnotizan y te obligan a caminar hacia allá
y descubrir que te llevan hacia las galerías inferiores. Una vez que bajas las
escaleras, descubres un salón negro, con cuadros hechos de luces de neon verde,
donde están colocadas unas pantallas planas en las paredes, las cuales
proyectan un juego de video de realidad virtual que te hace sentir como si
hubieras entrado en la película Tron.
Al subir hacia el piso de inspiración, éste
es como la versión ultra moderna de una biblioteca. Aquí, en vez de tener
millones de libros, encuentras estanterías hechas de acero, que ofrecen las
revistas de tecnología y ciencia mas recientes de todo el mundo. Detrás de
estas estanterías, hay una serie de computadoras para uso general y un grupo de
cubículos hecho de vidrio, cada uno con televisor de plasma y una consola de última
generación, ofreciendo juegos de videos para quienes deseen recrearse. Todo
esto GRATIS! Para el ciudadano francés. Todo para promover la tecnología, el
pensamiento de avanzada y la calidad de vida.
Es indiscutible que el socialismo francés
esta haciendo las cosas bien. Porque las caras de felicidad de todos los
francesitos que estaban jugando, leyendo revistas, viendo exposiciones de arte
tecnológico y estudiando para sus entregas de feria de ciencia eran
estupendas.
Sin duda que esta es una muestra de lo que
significa preservar la cultura, honrar la historia, pero nunca quedarse
estancado en el pasado. Claramente este apoyo a la evolución, creación, inspiración
y estudio de la tecnología es lo que mantiene a Francia como uno de los países
mas vanguardistas a nivel científico, pero lo que si es impresionante, es la
forma tan original como esta gente hace converger lo artístico con científico y
lo educativo con lo divertido.
En conclusión, sendo descubrimiento La Gaite
Lyrique.
Fuerte aplauso para el gobierno del
Marie de Paris.
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